Historia del Colportaje

Los Primeros Colportores

Para comprender el significado de la palabra Colportor, debemos remontarnos al siglo XII, cuando en Francia, surgió un hombre muy exitoso llamado Pedro Valdo, comerciante, emprendedor, quien tenía muchos vendedores para distribuir sus productos. Cierto día, leyendo las Sagradas Escrituras, él recibió al Señor Jesús como su vida de manera definitiva, y experimentó un cambio radical en su vivir. Valdo, pasó a amar al Señor y a Su Palabra, pero, por causa del rigor del régimen gobernante en esa era y de la implacable persecución a los cristianos, las personas no se atrevían a leer la Biblia abiertamente, solo lo hacían ocultamente. Inmediatamente, entendió que la Palabra de Dios, debía estar abierta y disponible a todos, no solamente al acceso de una minoría privilegiada, pues cuanto más leía y disfrutaba de ella, surgía en su interior el deseo y el encargo de divulgarla.

Entonces, contrató personas para elaborar manuscritos de trechos de la Biblia, ya que en esa época, todavía no existía la imprenta. Luego, entregaba esos manuscritos a sus vendedores para que los distribuyan. Es interesante como un inquisidor de la época los describe: “Estas personas viajan de pueblo en pueblo vendiendo sus mercaderías para lograr entrar en las casas. Allí, ofrecen joyas, anillos, telas, velos y otros adornos. Cuando les preguntan si tienen otras joyas, contestan: -Sí, tenemos joyas más preciosas que estas. Si prometen no denunciarnos, se las mostraremos-, y cuando obtienen confianza, prosiguen: -Tenemos una piedra preciosa tan brillante, que su luz permite ver a Dios; y tan radiante que puede encender el amor de Dios en el corazón del que la posee. Estamos hablando en lenguaje figurado, pero lo que les decimos es la pura verdad”. Luego extraen de entre sus ropas algunas partes de las Sagradas Escrituras, las leen, las explican y las venden a quien las quiere”. Como algunos de ellos eran genuinos creyentes que buscaban a Dios de corazón puro, decidió estimularlos a llevar porciones de la Palabra para sus clientes. Para ello, confeccionó bolsas que iban colgadas por el cuello, dentro de las que llevaban las copias manuscritas de porciones de la Biblia, y , para esconderlas, usaban una especie de abrigo encima. De allí se origina la expresión “colportor”, derivada de una palabra francesa que significa “portar colgada por el cuello”. De esta forma, Pedro Valdo vio realizado su deseo de divulgar la Palabra de Dios.

La Influencia del Colportor en la Historia Cristiana

Este movimiento creció al punto de influenciar todo el cristianismo de la época y de las generaciones futuras. Gran parte del éxito de la Reforma, se debió al trabajo de los colportores. Con el tiempo, los que siguieron el ejemplo de Valdo, fueron conocidos como “los valdenses”.

En la historia cristiana, varias personas hicieron lo mismo; la hermana Dora Yu, por ejemplo, fue una gran evangelista que usó el principio del colportaje para divulgar la Palabra de Dios. cuando vivió en Corea, promovió la predicación del evangelio de manera intensa en ese país donde muchos hermanos abrazaron ese mismo encargo. Sin embargo, la forma de obrar no fue con la palabra impresa, ellos salían como misioneros a fin de llevar el evangelio de forma verbal a las personas.