Nuestra Misión

El Colportor tiene un papel fundamental en el avance del evangelio en toda la tierra. Por medio de su trabajo evangelístico coopera con la propagación de la Palabra de Dios, a fin de alcanzar el mayor número de personas.

El Colportor usa como su herramienta principal los libros, que tienen como objetivo, ayudar a las personas a entender mejor la Biblia, que es el libro más vendido, sin embargo, el menos comprendido.

Los libros no son solamente para alcanzar conocimiento, sino que su principal objetivo es llevar la Fe para dentro de las personas, mostrando que nuestra vida espiritual necesita crecer y madurar.

El Encargo del Colportaje y la Función Sacerdotal

En el capítulo 28 del libro de Éxodo, se describen las vestiduras sacerdotales. El sumo sacerdote, llevaba vestiduras especiales, una de las cuales era el efod, llamado también pectoral. Era una pieza doble que se colocaba alrededor del cuello y colgaba cubriéndole el pecho. Por ser doble, formaba una especie de bolsa donde eran colocados el Urím y el Tumín.

En la parte superior, contenía dos hombreras sobre las cuales eran colocadas piedras preciosas grabadas con los nombres de las tribus de Israel, seis de cada lado. Esta parte de los hombros, simboliza la responsabilidad, indicando que el sumo sacerdote cooperaba con Dios cuidando con responsabilidad de todos los hijos de Israel. Y aunque los sacerdotes provenían de la tribu de Leví, no obstante, ellos tenían el encargo de cuidar y amar a todos los hijos de Dios.

Contenía doce piedras preciosas, sobre las cuales estaban grabadas los doce nombres de las tribus de Israel. Con esto, el sumo sacerdote llevaba sobre su corazón, la región que simboliza el amor, los nombres de cada una de las doce tribus de Israel, indicando que amaba a todo el pueblo de Dios. Hoy, nuestro verdadero sumo sacerdote es el Señor Jesús (He 3:1). Él aparece vestido con vestiduras semejantes a la del sumo sacerdote (Ap 1:13), y sabemos que es Quien cuida de cada uno de nosotros y nos ama con eterno amor. Nosotros que estamos unidos a Él, también recibimos la responsabilidad de cuidar con amor a todos los hijos de Dios.

Hoy, cuando salimos a contactar a las personas, cargamos en nuestras bolsas (nuestro efod), los libros espirituales que contienen la revelación de la Palabra de Dios, así como el Urím y el Tumín, que eran usados para definir, explicar, esclarecer y dar una dirección de la voluntad de Dios a las personas. Los libros que llevamos, tienen esa misma función, a fin de que las personas puedan aplicar inmediatamente la Palabra de Dios en su vivir diario y así tener experiencias con el Señor.

El Colportaje y la Función del Apóstol

Además de Sumo Sacerdote, el Señor Jesús es el Apóstol. Esto también se aplica a nuestra experiencia, pues el colportor presenta la literatura cristiana a las personas en las ciudades por donde pasa, y así también, cuida de ellas como un apóstol. No queremos la posición ni el título, pero sí anhelamos la función de un apóstol, que es la de llevar Dios a los hombres y establecer el reino de Dios en la tierra.